Tema musical de Ojos de lobo: Déjame ser yo mismo.

martes, 3 de marzo de 2015

¡Holaaa mis chiquis! Nueva entrevista y capítulo 65. Un beso enorme y muchas gracias por acompañarme y apoyarme siempre.

Preguntas de José Luis.

Charles.

Lourdes: Te haré dos preguntas esta vez de un lector. ¿Estás listo?
Charles: Siempre lo estoy.
Lourdes: Si alguien apuntara con un arma a matar, a Douglas y a Sebastien, y tú tendrías la oportunidad de abalanzarte para torcer el arma y salvar a uno u otro, ¿a quién salvarías?
Charles: Diablos, ¡qué pregunta!
Lourdes: Difícil, sí. No quisiera estar en tu lugar.

Miró al techo donde colgaba la magnífica lámpara con miles de lágrimas encendidas…
Al cabo de unos segundos me miró y sonrió.

Charles: A los dos.
Lourdes: José Luis dice que tienes una sola oportunidad de abalanzarte.
Charles: Usaría ese único movimiento de abalanzarme para interponerme a la bala.

Sonreí.

Lourdes: Muy buena respuesta. Morirías por ellos.
Charles: No te quepa duda.
Lourdes: La segunda pregunta es… ¿Te gustaría convertir a Bianca?
Charles: Nooo, moriría de terror. ¿Si me equivoco y le hago daño? ¡Olvídalo!
Lourdes: ¡Gracias Charles!
Charles: ¿Eso es todo?
Lourdes: Por ahora sí.

Scarlet.

En la habitación de Scarlet… continuamos revisando el suculento ropero.

Lourdes: Tengo una pregunta para ti Scarlet, esta vez de parte de José Luis.
Scarlet: Ah… Los hombres no van de shopping, ¿cierto?
Lourdes: Sí, algunos compran más que las mujeres.
Scarlet: ¿Y José Luis?
Lourdes: Pues no sé… Él quiere saber si tú estuvieras sola en el mundo y tuvieras la posibilidad de traer a alguien de tus seres queridos, ¿a quién traerías contigo?
Scarlet: ¿Te gusta mi vestido azul?
Lourdes: Ehm… Sí es bonito.
Scarlet: ¿Y este rosa?
Lourdes: No para mí, a ti te quedaría bien… Scarlet, si tú estuvieras sola en el mundo y tuvieras la posibilidad de traer a alguien de tus seres queridos, ¿a quién traerías contigo?
Scarlet: ¿Qué dices? ¿Quedarme sola en el mundo?
Lourdes: Sí sola. Se entiende que sólo hay humanos.
Scarlet: No quierooo quedarme solaaa.
Lourdes: ¡No te quedarás! Es un hipotético caso.
Scarlet: ¿Por qué ese señor pregunta algo tan feo?
Lourdes: No sé Scarlet. Es su curiosidad que lo llevó a preguntarte esa clase de preguntas.

Se mordió el dedo pulgar y bajó la vista.

Scarlet: ¿A uno solo?
Lourdes: Exacto.
Scarlet: Me tacharán de interesada…  No lo hago por sus poderes… Pero… Yo quiero mucho a Sebastien, a Lenya… aunque me hagan rabiar… Y también a Bianca… ¡Ah! Pero dijiste que humanos habría… Así que Bianca estaría conmigo…
Lourdes: Entonces… ¿A quién traerías de los vampiros al mundo nuevamente?
Scarlet: A Adrien.
Lourdes: Puedo preguntar el porqué.
Scarlet: Porque él se lo merece más que nadie. Adrien me adoptó y me amó como hija, no tenía porque hacerlo… Yo… lo adoro. Él siempre será mi prioridad ante cualquiera.
Lourdes: ¿Antes que a tu madre?
Scarlet: Sí. Mi madre tenía la obligación de cuidarme y protegerme. Adrien no la tenía. Sin embargo lo hizo.
Lourdes: Bien Scarlet… Nos veremos luego.
Scarlet: ¿Me acompañas al Shopping?
Lourdes: Ehmm…
Scarlet: Di que siiiiii.
Lourdes: Vale.
Scarlet: ¡Iuuujuuu!

Rodion.

A Rodion lo crucé por el sendero del jardín al atardecer.

Lourdes: Hola Rodion, creí que seguías en la cocina pero Sara me dijo que estabas en el jardín.
Rodion: Sí. Quería llevarle flores a la tumba de la madre de Lenya.
Lourdes: Bonito detalle no olvidarte de ella.
Rodion: Nunca lo haría.
Lourdes: Debo hacerte una pregunta de un lector, su nombre es José Luis.
Rodion: Adelante. Pregunta.
Lourdes: ¿Ya has llevado las flores?
Rodion: Sí, no te preocupes.
Lourdes: Vale… José Luis quiere saber,¿cuál es el recuerdo que tienes con Lenya que más te ha dolido?

Respiró profundo… Miró el cielo gris como si tratara de hacer memoria…

Lourdes: ¡Qué bueno que tengas que hacer memoria para recordar hechos desagradables!
Rodion: Así debe ser, Lourdes. Hay que borrar lo doloroso, de lo contrario no podrás ser feliz.
Lourdes: Siento hacerte recordar pero…
Rodion: No te preocupes. En cuanto hayamos terminado de hablar de ello volveré a olvidarme…

Se sentó en un cantero como si el recuerdo fuera a sacarle fuerzas.

Rodion: Te diré que lo que más me ha dolido no fue el destrato que he recibido por parte de él… Tampoco el desprecio… Dentro de mí sabía que era una fiera herida y salpicaba rencor hacia todos lados… Pero… Una noche mi amada había salido a cazar y me había quedado al cuidado del pequeño. Lenya se levantó de la cama y llegó hasta mí… Yo leía un libro… Se había vestido con lo mejor que tenía y peinado… Le pregunté donde quería ir a esa hora de la noche, y me respondió… “quiero buscar a mi padre, Rodion. ¿Me ayudas?” Le dije que no podíamos, que esperara a su madre. Entonces… me dijo… “Rodion, mañana cumplo años… Si no lo busco esta noche será otro año que no podrá darme un beso”… Se quedó sentado en el umbral… esperando a su madre para pedirle permiso… Pero era obvio que ella no iría a buscarlo… Nunca se rebajaría a llevarle a Lenya a las cumbres.
Lourdes: Joder… Lenya siempre me hace llorar.
Rodion: Y eso que tú no lo has visto esperar a su padre año tras año. Eso es lo que más me ha dolido respecto a Lenya… Esa espera interminable de un niño, sentado en el umbral.
Lourdes: Gracias Rodion.
Rodion: A tus órdenes.

Liz y Rose.

Busqué a Liz en la cocina y la encontré junto a Sara y Rose viendo una revista de… ¿Play Woman? Vayaaa.

Lourdes: ¡Hola mis chicas! ¿Qué curiosean?
Liz: Si te decimos “recetas de cocina”, ¿nos creerás?
Lourdes: Si viene de ti, Liz, en absoluto.
Liz: Lo bien que haces.

Me senté en un taburete junto a ellas. Sara cerró la revista disimuladamente.

Sara: Tengo que pasar la mopa al piso. ¿La pregunta es para mí?
Lourdes: No, es para Liz.
Margaret entró por la puerta que daba a los fondos de la mansión con una maceta rota.
Margaret: ¡Hola Lourdes!
Lourdes: ¡Hola Margaret! ¿Haciendo de jardinera?
Margaret: Algo así. ¿Hay pregunta para mí?
Lourdes: No, al menos de José Luis.
Liz: José Luis quiere saber sobre mí.
Lourdes: Exacto.

Estiré la mano y acerqué la revista…

Liz: ¿Y qué quieres saber mi fan?
Lourdes: Espera…

Abrí la revista y la hojee…

Lourdes: ¡Nooooo! ¡Esta medida no existe!
Liz: ¿Has visto eso?
Lourdes: He quedado sin habla.
Liz: Pues trata de hablar porque debes hacerme la pregunta.
Lourdes: ¿La qué?
Liz: ¡La pregunta, Lourdes!
Lourdes: Ah siii… Ehm bueno… Madre mía… -carraspee- José Luis pregunta si serías capaz de perdonar a tu madre.
Liz: No.
Lourdes: ¿Así tan cortante?
Liz: Esa es mi respuesta.
Lourdes: ¿Puedes contarme por qué no?

Continué hojeando la revista…

Lourdes: ¡Qué hermoso ejemplar! ¿Cómo se llama el modelo?
Liz: ¡Basta Lourdes! La pregunta es seria.
Lourdes: ¡Pero si estoy escuchándote!
Liz: Okay, después no digas que no te he respondido.
Lourdes: ¡Habla de una buena vez!
Liz: Bien… No la perdonaría no sólo por el hecho de dejarnos. Uno tiene derecho hacer su vida y a enamorarse, pero no del marido de una hermana. Yo no lo haría. Tengo códigos. Los novios de mis amigas también son sagrados. Creo que tengo razón.

Cerré la revista.

Lourdes: Pienso lo mismo. Sin embargo, podrías perdonarla aunque no compartas su forma de ser.
Liz: No Lourdes. Es una traición jodida.

Rose asintió en silencio dando la razón.

Lourdes: ¿Y si no ha podido manejarlo? Ella te ha explicado que mientras vivió la madre de Bianca nunca tuvieron nada.
Liz: No sé si creerle.
Lourdes: Okay… ¿Entonces, esun no?
Liz: Definitivamente.
Lourdes: Rose, tengo una pregunta para ti.
Rose: ¡Qué bien!
Lourdes: ¿Qué armas usarías para enamorar a Numa?
Rose: ¡Ese atorrante mujeriego!
Lourdes: ¿Perdón? Pensé que te gustaba.
Rose: Me gusta… Pero es un mujeriego empedernido… Igual… Lo mataré con la indiferencia.
Liz: ¡Bien hecho, Rose! ¡In- di-fe-ren-cia! ¡In-di-fe-ren-cia!

Ambas golpearon la isla con la palma de la mano.

Rose y Liz: ¡In-di-fe-ren-cia! ¡In-di-fe-ren-cia!

Margaret sonrió.

Margaret: Tengan cuidado no les salga el tiro por la culata a ustedes dos.
Lourdes: Cuidado chicas…
Margaret enjuagó sus manos y después depositó en la isla la bandeja con bollitos de queso que sacó del horno.
Margaret: ¿Qué tienen ahí?

Rose rio.

Rose: Es una revista de Play Woman? Es revista para mujeres.
Margaret estiró la mano.
Margaret: ¡Compartan eso sinvergüenzas, egoístas!
Rose me arrebató la revista, la extendió en la página central a lo largo y ancho.
Rose: ¡Mira estooo Margaret!
Margaret: ¡Por los infiernos!

En ese instante Lenya se materializó en el medio de la cocina.

Ante la exclamación de las cinco Liz más rápida que ninguna tomó la revista y la lanzó hacia el otro extremo, cayendo sobre una de las hornallas de la cocina.

Lenya siguió la trayectoria con la vista y después nos miró.
Lenya: ¡Están locas! ¿Qué fue eso que voló?
Liz: Nada, cosa de mujeres, metiche.
Lenya: ¿Metiche yo? ¡Metiche tú, que estás en cada lugar que aparezco!
Liz: ¿No digas? ¿No será al revés?
Lourdes: ¡Chicos chicooos! Tengo que seguir con las preguntas. ¡Cálmense! Lenya, ¿has visto a Sebastien?
Lenya: Está con Bianca, en la habitación. Te sugiero que dejes tus preguntas para después.
Lourdes: Gracias por el consejo. Buscaré a Ron… Es el que sigue.Adióoos.

Ron y Numa.

Ron estaba en el garaje al parecer arreglando la moto de Douglas. Douglas estaba con él y no perdía detalle de la obra.

Lourdes: ¡Holaaa, soy yo otra vez!
Ron y Douglas rieron.
Douglas: Vienes por mí o por él.
Lourdes: Por él.
Douglas: ¿Puedo quedarme?
Ron encogió los hombros.
Ron: Dime, Lourdes.

Me acerqué y me senté sobre el capot del BMW.

Lourdes: José Luis pregunta sobre tus padres.

Me miró con la tenaza en una mano.

Ron: ¿Mis padres?
Lourdes: Sí. ¿Quiénes eran? ¿Dónde están?
Ron: Mis padres murieron. Mi padre era guardaespaldas de Adrien. Al igual que el padre de Anthony.
Lourdes: ¿Vivían en las cumbres?
Ron: Sí…
Lourdes: ¿Cómo murieron?
Ron: Mi madre buscaba alimento cerca de la reserva de lobos. Un disparo de un cazador la alcanzó y le dio en el corazón. Tú sabes Lourdes, un disparo en la cabeza o en el corazón y es mortal, como en los humanos.
Lourdes: Lo sé… ¿Y tu padre?
Ron: Rondaba cerca de ella… Mató al cazador y después… se pegó un tiro. No quería vivir sin ella.
Douglas: Diablos, ¡qué amor!
Lourdes: ¿A qué edad quedaste huérfano?

Se inclinó tocando con la rodilla el piso y se dispuso a apretar unas tuercas.

Ron: Tendría cincuenta y cuatro. Me encontraba viviendo con Sebastien y Anthony. Habíamos dejado de vivir en las cumbres para proteger a Sebastien. Fue una orden de Adrien al que aceptamos gustosos. Los tres fuimos amigos desde pequeños. Me he criado junto a Sebastien y… ¿Puedo seguir contando o te arruinaré la novela?

Lourdes: Okay… Gracias Ron. Es suficiente.
Ron: De nada, Lourdes.
Numa entró al garaje.
Lourdes: Numa, tengo una pregunta para ti.
Numa: ¡Qué oportuno soy! –rio.
Douglas: No siempre –bromeó.
Numa: Cierto, si hubiera sido oportuno hubiera estado cuando Lourdes te preguntaba sobre la situación embarazosa, jajajaja. Hubiera acotado un par de anécdotas más.
Douglas: ¡Qué gracioso!
Numa: ¿Recuerdas cuando olvidaste tu bóxer en un hotel?
Douglas: ¡Lourdes, dile que se calle!
Numa: Saliste de jeans y tuviste que volver para buscar tu bóxer bajo la almohada.
Douglas: ¡Louurdees!

Reí junto con Ron.

Lourdes: Vale, ¡Numa ya basta! A ver… José Luis pregunta, ¿en qué instante te diste cuenta que pertenecías a esta familia?

Se puso serio.

Numa: Creo que… cuando Sebastien me adoptó.
Lourdes: ¿Antes no?
Numa: No. Sabía que era un vampiro de los Craig y que me querían y me protegerían, pero de ahí a ser parte de la familia, no. Necesitaba que Sebastien me dijera que me quería como hijo aunque él lo sintiera desde hace mucho tiempo. Sí… fue esa noche que fue a buscarme al callejón.
Lourdes: Gracias, Numa.
Numa: Fue un placer.

Sebastien.

Me quedaban las preguntas todas para Sebastien pero el Dios de Kirkenes no bajó a la sala hasta después de seis horas. ¡Qué afortunada era esta Bianca!

Mientras, me tomé ocho cafés al coñac, y estuve a punto de dormir un día entero en el sofá. Por suerte me despertó Scarlet para ir al Shopping… Y cumplí la promesa. Resumiendo… fue agotador.

Al regreso Sebastien me esperaba en la sala junto a Charles y Lenya. Me invitó a cenar. Acepté por supuesto, moría de hambre.

Él me acompañó con un café aguardando silenciosamente mis preguntas. Charles y Lenya desaparecieron, creo que viajaron a las cumbres.

Lourdes: Sebastien, voy por la primera pregunta… Son dos en total.
Sebastien: Te escucho.
Lourdes: Es de José Luis… Él pregunta, ¿cúal es el recuerdo que más te ha marcado siendo vampiro?
Sebastien:  Uy… Sí… no tengo duda ninguna. Además me gusta recordarlo… Tengo varios que me han marcado pero son desagradables. Te diré el que recordaré toda mi vida por ser el más bello…
Lourdes: Ardo de curiosidad.
Sebastien: Fue una noche de tormenta… Sabina se sintió mal y tuvo que dar a luz en el bosque… El recuerdo que tengo… Es de escuchar a Douglas por primera vez llorar. Su llanto inundó el aire con olor a lluvia… Debe ser por eso que amo el olor a lluvia… Recuerdo que lo tomé entre mis brazos y cesó de llorar. Era tan… pequeño –sonrió emocionado-, era tan indefenso. Sentí que desde ese día iba a protegerlo de todos y por primera vez sentí lo que era el amor incondicional. Porque nada te importa, sólo la felicidad de él.
Lourdes: Hermoso… Bien… La segunda pregunta… José Luis le gustaría saber, ¿dónde vivirías si no fuera en Kirkenes?
Sebastien: Mmm… Creo que en Mursmank, Rusia.
Lourdes: ¿Puedo saber el por qué?
Sebastien: Además de que las condiciones para nosotros se darían más fáciles que otro lugar por el clima, pienso que el pasado de mi hermano está allí. Así que es parte de mi historia también.
Lourdes: Gracias Sebastien.
Sebastien: De nada, Lourdes.

¡Gracias José Luis!

Capítulo 65
Eso es todo.

(Perspectiva de Sebastien)

El chofer nos fue a buscar al aeropuerto entrando el amanecer. Con mi hermano volvimos sin esperanza de hallar a ese vampiro salvaje que rondaba Kirkenes. De todas formas fueron positivos los viajes, necesitaba hacer ese recorrido por los aquelarres y debía pensar en hacerlo más a menudo. Mi padre no hubiera dejado transcurrir tanto tiempo sin tener contacto personal con ellos. El viaje a Moscú fue más que provechoso, sobre todo porque mi hermano había querido acompañarme… Bueno “querido” era una forma de decir, tuve que insistirle un par de horas, pero al final lo conseguí.
Los Gólubev le habían caído bien, y él a ellos. Sobre todo podía avizorar una pequeña esperanza que Lenya sentara cabeza y se enamorara de Natasha, la mayor de tres hermanas, Anouk y Svetlana. No veía la hora que mi hermano sonriera y en sus ojos se reflejara el amor. Porque el amor te cambiaba para bien… Como a mí me había pasado con Bianca.

Tiré el bolso al costado de la puerta de entrada y Charles se hizo a un lado para dejar a Lenya entrar a la sala.

-¿Qué tal el viaje? –preguntó.
-Si preguntas en el sentido de haber obtenido algún dato de ese canalla, nos fue pésimo –contesté.

Quité mi abrigo y Lenya me imitó, para después recostarse con los pies sobre el sofá.

Charles observó a Lenya y a mí.

-¿Y en qué otro sentido debía preguntar? –sonrió.

Miré a Lenya y su antebrazo ocultaba parte del rostro como si se hubiera dormido.

-Mi hermanito tuvo contactos cercanos con Nathasa Gólubev. –sonreí.
-OH… ¡Caray! Gusto exquisito han heredado de su padre ustedes dos. ¿Los llaman los tontos Craig?

Reí.

Lenya se incorporó y tomó su bolso en silencio.

Después de murmurar un “voy a mi habitación estoy cansado”, subió la escalera rápidamente.

-¡Ven acá y cuéntale a este viejo tu romance! –exclamó Charles.

Mi hermano giró en los primeros escalones y sonrió.

-Basta Charles, no fue para tanto.

Bianca y Liz surgieron por el pasillo y a mitad de la escalera se cruzaron con Lenya.

-Buenos días. ¿Ha sido un buen viaje, Lenya? –preguntó mi mujer.
-Buenos días. Digamos que sí –murmuró, para después seguir camino hacia su habitación.

Bianca, de jeans y suéter estaba lista para irse al hospital y Liz estaba vestida de falda y chaqueta como para una entrevista de trabajo.

-Buenos días mi amor, bienvenido a casa.
-Gracias, mi vida. Buenos días Liz.
-Buenos días Sebastien.
-¿Desayunaron? –preguntó Charles.

Bianca pegó sus labios a los míos y disimuladamente pellizcó mi culo.

-Lo haremos en la confitería del hospital –contestó- Liz tiene que presentarse en la oficina de Registro Nacional de la Personas. Están solicitando personal y para su cita faltan dos horas. Aprovecharemos a hablar.
-¡Qué bien! ¡Tendremos una aliada para hacernos los pasaportes! –exclamó Charles divertido.
-Aún no me han dado el trabajo –dijo Liz sonriendo.
-¡Charles! ¿Estás haciendo negocio con el futuro empleo de mi prima? –bromeó Bianca.
-Nooo, en absoluto.

Reí.

-Suerte, chicas –les desee mientras me dirigía a la habitación-. Usen el chofer.

Por la mitad de la escalera Bianca llamó mi atención.

-¡Ey ey! ¡Señor Craig! No pensará dejar el bolso en la mitad de la sala para que otro lo recoja, ¿verdad?

Miré a Charles sorprendido.

-No puedo creerlo. ¿Desde cuándo mi hembra me ordena que hacer?

Charles sonrió.

-Déjame hacer memoria y te diré desde cuando…

Bajé y recogí mi bolso sacándole la lengua a Bianca. Gesto que hizo sonreír de forma pícara a la dueña de mi corazón.

(Perspectiva de Lenya)

Me tiré sobre la cama y abracé la almohada. Respiré profundo unas tres veces para ver si lograba relajarme y dormir un poco. Cerré los ojos y el aroma a lavanda de las sábanas me envolvió…

Natasha era caliente… La había pasado muy bien con ella… Diablos, ¿por qué no podía sentirme feliz? Una vampiresa bellísima que pertenecía a los Gólubev. Que sabía comportarse entre humanos, tanto o mejor que yo. Estudiaba en una Universidad, y además era bella por donde la miraras. Sebastien me había contado que era la mayor de tres hermanas y que seguramente a Svetlana y Anouk las conocería más adelante.

Presioné la frente en la almohada y respiré profundo otra vez… Maldito sueño que no venía.
Dos golpes secos en la puerta provocaron que un gruñido saliera de mi garganta.

-¡Quiero estar solo! –exclamé.
-Vale, volveré más tarde –contestó Rodion.

Me incorporé de un salto en la cama y me senté.

-Rodion, pasa.

A los dos o tres segundos Rodion entreabrió la puerta.

-Te dejo descansar, de verdad. Puedo venir luego.
-Nooo, ven, pasa…

Cerró la puerta y avanzó hasta el borde de la cama. Se sentó a mi lado y sonrió.

-¿Cómo te ha ido? ¿Has conocido a los aquelarres de tu padre? ¿Cómo te recibieron?
-Sólo conocí a los Gólubev, menos dos integrantes. Son rusos. El resto de aquelarres aún no. Y sí… me cayeron bien. Parece que también yo a ellos.
-¡Me alegro! Sabía que ibas a caerles bien.

Un silencio quedó suspendido en el aire por varios segundos.

Me observó con detenimiento hasta que protesté.

-¿Tengo monos en la cara?

Sonrió.

-No… Dime, ¿por qué estás triste?
-Estoy cansado.
-No, estás triste. A mí no me mientas.
-¡Aaay Rodion comienzo a arrepentirme de haberte dicho que entraras!
-Okay, okay…

El silencio nuevamente…

-Rodion…
-¿Qué?
-¿Te has enamorado de Sara?
-¿Cómo se te ocurre? Nos estamos conociendo. Fue una salida divertida, y lo pasamos muy bien. Eso es todo.
-Eso es todo… Esa es la frase que me faltaba para definir lo que pasó con Natasha Gólubev… Eso es todo.
-¿De qué hablas?
-No me hagas caso. ¿Puedo hacerte una pregunta?
-Por supuesto.
-¿Estabas enamorado de mi madre?
-Ni lo dudes, claro que sí.
-Entonces… ¿Cuál es la diferencia, Rodion? ¿Cómo terminas sabiendo que la hembra que tienes frente a ti es el ser que amarás con el corazón? ¿Cómo lo sabes?

Rodion clavó su mirada en el piso de parqué. Una sonrisa fue dibujándose en su boca.

-Bueno…Cuando la miras tu mundo se torna mejor aunque te hayan ocurrido cosas o hechos desagradables. Ella cambia tu día a día. Y quieres compartir con ella cada segundo de tu vida… Sin ella… Todo se vuelve negro, como un abismo. Como si te perdieras en medio de la tempestad sin brújula –rio-. No me hagas caso soy un romántico empedernido.
-No tengo miedo estar solo. Mi temor es equivocarme y… vivir una vida al lado de quien no estoy enamorado. Me gustaría sentirme tan seguro como Sebastien.
-Ya te sentirás así. En nuestra vida por más eterna que sea, cada cosa o hecho espera en su lugar. Y… ¿Qué tal esa vampiresa?
-¿Natasha?
-¿Así se llama?
-Sí… Bien. Tuvimos sexo, pero te ahorraré los detalles porque no quiero darte envidia.

Rio.

-Entonces, ¿lo has pasado bien?
-Muy bien, eso es todo.
-¿Eso es todo?
-Eso es todo.

(Perspectiva de Bianca)

El chofer tomó la ruta hacia la ciudad de Kirkenes. Un sol débil luchaba por salir rodeado de espesos nubarrones grisáceos.

Miré por la ventanilla.

-Pronto me compraré ropa oscura para hacer juego con estos días de mierda. Diablos siempre llueve o está nublado. Extraño el sol, yo no soy vampiresa –reí.

Liz continuaba mirando hacia el exterior en silencio.

-Liz…

Giró la cabeza y me miró.

-Te decía que los días de lluvia me tienen harta. ¿A ti no?
-También.

Volvió la vista hacia el bosque.

-¿Estás nerviosa por la entrevista?
-No.
-Ah… ¿No tienes ganas de hablar?

Me miró y sonrió.

-Lo siento.
-No te preocupes, hay días que estoy fatal y si tuviera colmillos mordería a quien se acercara… ¿Y tú qué tienes?
-¿Has escuchado? –murmuró Liz.
-¿Qué?
-Lo que hablaban antes de que bajáramos la escalera.
-No… ¿Qué hablaban?
-Sebastien dijo a Charles que Lenya había tenido contactos cercanos con una tal Natasha… No recuerdo el apellido.
-Pues… no sé… No presté atención. A decir verdad escuché la voz de mi marido y se humedecieron mis bragas –reí-. Perdón, estoy fatal.

Sonrió.

-Me gusta verte así, querida prima. Es maravilloso ver lo enamorada que estás.
-Liz, tú también vas a estarlo muy pronto. Ahora que comienzas un nuevo trabajo conocerás personas y…
-Bianca, aún no me dieron el empleo –interrumpió.
-Piensa en positivo.
-Debería contestarle el mail a mi amigo Drak.
-Te regalaré un móvil así podrás llamarlo… Y… ¿quién es Drak?
-Es un gran amigo. Hijo de Roger, un leñador. Ambos trabajan en el negocio de la venta de leña en mi pueblo.
-¿Es un lindo hombre?

Sonrió.

-¿Por qué lo preguntas?
-Porque que yo sepa todos en el pueblo han sucumbido tras tu belleza. Me gustaría saber si es sólo un amigo o es algo más.
-Fue algo más.
-Entiendo…
-Es rubio tirando a pelirrojo… Ojos azules… Músculos de leñador…
-Guauuuu, suena interesante. ¿Lo extrañas?
-Como amigo –se apresuró a señalarme.
-Ah… ¿Y quieres verlo?
-Sí, por momentos sí.
-Bueno… Eso podría vislumbrarse como “amor” –dije haciendo comillas en el aire al decir la palabra “amor”.

Me miró fijo.

-No… Eso es desesperación por quitarse de la cabeza a otro hombre.

La miré llevada por la angustia…

De pronto, las ideas fueron hilvanándose en mi cerebro con las palabras de Liz. Mi razonamiento cayó en la cuenta por fin que se asomaban problemas en la mansión.

-Liz… ¿Estás interesada en Lenya? Porque si es así desde ya te diré que no te conviene…
-No te preocupes –interrumpió nuevamente-, me gusta como a cualquier mujer le gustaría. Es hermoso… Pero… Eso es todo.
-¿Eso es todo? –pregunté.
-Eso es todo.

Respiré profundo.

-Mira Liz. Lenya es un Craig, es hijo de Adrien, sin embargo es la antítesis de Sebastien. No quiero que te confundas.

Apartó la vista del paisaje y me observó curiosa.

-¿A qué te refieres?
-Lenya es un vampiro con mucho dolor y rencor dentro de él, que si bien está mucho mejor de cuando llegó por primera vez, no me confiaría del todo. Él podría ser malicioso y cruel con las mujeres. Recuerdo que Sebastien me ha dicho que él nunca tuvo relaciones sexuales sin que después asesinara a las mujeres. No ha dejado testigos jamás. Él no sería condescendiente, todo lo contrario… Sería brutal y el egoísmo es su carta de presentación… Escucha… Yo lo aprecio…

Rio

-Menos mal, prima. Si fuera tu enemigo no se qué dirías de él.

Sonreí.

-Hablo en serio. Es parte de mi familia y no dudo que será un buen vampiro ahora que cuenta con nosotros… Pero eso no se sabe cuando sucederá. No quiero que seas un conejillo de Indias.

Volvió el rostro a la ventanilla.

-Gracias… Pero no te preocupes por eso… Me gusta como ha cualquiera pudiera gustarle. Te repito, eso es todo.



9 comentarios:

  1. Genial entrevista, Uy Liz es una mentirosa anda bien enamorada de Lenya. Me gusto lo enamorado que esta Sebastian de Bianca. Te mando un beso

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    1. ¡Hola Ju! Jajajaja sii que lo es. Y Sebastien y Bianca son una pareja perfecta... por ahora jajaja. Veremos veremos, siempre hay tormentas. Un beso grande y muchas gracias.

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  2. Hola amiga, me ha gustado mucho leer las entrevistas, en especial la de Scarlet, siempre me hace sonreír con sus cosas, es muy dulce. Y el capítulo, bueno, mucho Lenya/Liz aunque no estuvieran tan juntos... creo que se vienen cosas interesantísimas con ellos. Muchas gracias por compartir tu historia.

    Besos.

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    1. Es cierto amiga Scarlet siempre nos hace reír con su inocencia y su gusto por las compras. Mucho Lenya y Liz para el próximo libro. Un beso grande y gracias amiga.

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  3. Hola Lou despues de una crisis sentimental q tuve con este par jajaja, puedo decir q Lenya se arrepiente de lo q hizo y esta a la vez confundido, y Liz esta enamorda de Lenya pero ahora viendo todo lo q le dijo Bianca y escucho lo q él hizo con la vampiresa esta un poco mal y triste, veremos como les va a este par y me encanta ver lo enamorado q esta Sebastian de Bianca awww son un puro amor, x cierto me gustan las entrevistas estan super buenas, gracias x el capitulo, te cuidas mucho!!

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    1. ¡Hola Laura! Lenya y Liz estarán tironeándose el amor por un tiempo. Paciencia que cuando llegue a esa parte arderá el blog jajajaja. Un beso enorme mi niña y espero tu entrevista con ansias. Muchas gracias por comentar.

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  4. Hola Lou... Me encanta lo bien que entrevistas a tus personajes y creo que te lo pasas genial :-)
    Me ha impresionado la primera respuesta de Charles... está claro lo mucho que quiere a Sebastien y a Douglas
    También me ha impresionado lo que ha contado Rodion sobre Lenya
    Las entrevistas me han encantado... eso es todo ;-)

    Creo que por más que Lenya haya mantenido relaciones intimas con Natasha, no está enamorado de ella
    El amor es algo que va más allá... y me parece que Lenya quiere conocer ese más allá
    Y creo que ese más allá lo encontrará con Liz... y me parece que esta pareja me encantará
    También creo que si Drak fuese a visitar a Liz, Lenya sentiría lo que son celos ;-)
    Me ha encantado, Lou... Genial como tienes por costumbre
    Besos

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    1. ¡Hola Mela! Estás en lo cierto amiga y veo que no pierdes detalles. Las entrevistas está hecha con amor para que las disfruten y me alegro mucho que sea así.
      Y lo de Drak y Natasha... creo que comienza la diversión, pero será para el tercer libro. Un beso enorme y muchas gracias como siempre.

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  5. muy bien, se avecinan problemas serios, de amor,,,,saludos.-

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