Tema musical de Ojos de lobo: Déjame ser yo mismo.

domingo, 15 de marzo de 2015

¡Holaa! Capi 70 y seguimos caminando hacia el fin de "Ojos de lobo". Un gusto es para mí escribir para ustedes. Los quiero, gracias como siempre.
PD: A pedido de un par de fans de este caballero introvertido, misterioso, y seductor, dejo una imagen de Ben Hill, nuestro Anthony.






Capítulo 70
Los dones de un alfa.

(Perspectiva de Bernardo)

Partí en la tarde de este abril extraño hacia el aeropuerto para recibir al Chamán y a Verena. El sol parecía estar tras las nubes pero le había dado últimamente por la timidez. No era suficiente para entibiar la tierra.

Estaba fresco y gris, además llevaba mi melancolía a todas partes después de la muerte de Clelia. No podía ser que la chica hubiera sido ultrajada de esa forma en una ciudad relativamente pequeña como Kirkenes. Todos nos conocíamos en la reserva y a mi modo de ver nadie era capaz de esa atrocidad. Los delincuentes no habían partido de allí. ¿De qué escondrijo eran esas alimañas?

Gloria me acompañó de copiloto y no cesó de hablar sobre el colegio y la demasiada tarea que le mandaban. Sonreí.

-También decía lo mismo, Gloria. Después comprendí que tenían razón. Hay que prepararse para algún día ir a la Universidad.
-Pero tú no has ido a la universidad.
-No… Bueno, hubiera querido. Terminé siendo fotógrafo.
-¿No te agrada ser fotógrafo? ¡Qué triste ser algo que no te guste  todaaa tu vida!

La miré de reojo.

¿Me estaría probando la pequeña genio?

-Sí, me gusta ser fotógrafo… Lo que ocurre…
-A mi me gustaría ser como tú, fotógrafa –interrumpió.
-Bien, si te gusta te apoyaré. ¿Trabajarás con Bianca?
-¿Qué? ¿Estás loco Bernardo? No me gustan los muertos. Haré fotos sobre la naturaleza.

Gloria comenzó a tararear una canción.

Tamborilee con los dedos sobre el volante siguiendo el ritmo.

Rio.

-Ay Bernardo menos mal eres fotógrafo, porque tienes tan poco oído, eres de terror.
-Eres una jovencita atrevida.

Rio nuevamente.

Al pasar por la calle principal un grupo de hombres estaban reunidos en la acera bebiendo cerveza.
Fijé la vista en ellos y los reconocí. Eran de la reserva.

Saludaron efusivos con las manos y elevé la izquierda para saludar sin dejar el mando de la furgoneta.

Un silbido hizo que mirara por el espejo retrovisor.

Hans… Estaba entre ellos.

Aminoré la marcha hasta detenerme al costado de la acera. Él se aproximó corriendo agitado. Bajé el vidrio de la ventanilla.

-Hans… Voy por tus padres al aeropuerto. ¿Quieres venir?
-Los esperaré en mi casa. Diles que descansen y después nos tomaremos un café.
-Bien.

Gloria gruñó llamándonos la atención. Incómodo por la actitud la codee disimuladamente.

-Oyee pequeña pelirroja, ¿acompañando al alfa? –dijo, sonriendo amablemente.

Gloria no contestó. Lo miró fijo y frunció el ceño.

-Tu hija no me tiene simpatía.

Sonreí.

-Está cansada. Le han dado mucha tarea en el colegio y está de mal humor –la excusé.
-OH, pobrecilla. La entiendo. Odié el colegio toda mi vida.
-Malo, malo, malo, malo… -Gloria cantó bajito.
-¿Malo yo? Nooo, no seas así. Yo te quiero mucho. Eres una de las más peques de la reserva –contestó Hans ante mi incomodidad.
Gloria levantó la mano derecha y formando la figura de un arma lo apuntó a la cara y disparó.
-Paaaafff.
-¡Gloria! –la reté.
-Déjala Bernardo, los niños de ahora viven jugando con la imaginación.
-¿Vamos Bernardo? –interrumpió la niña.
-Sí cariño… Adiós Hans, nos veremos luego.

Al dar arranque a la furgoneta tomé la avenida de la izquierda.

-Gloria no puedes ser maleducada. No debiste gruñir y hacer esa cosa del arma con la mano.
-Es el futuro, Bernardo.
-¿Qué dices?
-Nada.
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Chamán y Verena llegaron puntuales. Los recibí con alegría en la sala de espera y ellos me dedicaron palabras de agradecimiento por todo lo que había hecho por la manada.

Les dije que Sabina había tenido mucho que ver en los adelantos de la reserva de Kirkenes ya que se manejaba mejor con las autoridades de la ciudad. Conocía muchas personas y tenía contactos influyentes aunque las crueles heladas pasadas habían robado la vida de muchos de ellos.

Verena preguntó por Clelia y quedé congelado dudando si el aeropuerto era un buen lugar para relatar los tristes hechos y darle una noticia semejante. Sin embargo no tuve tiempo de pensar como se lo diría ya que el Chamán quedó inmóvil mientras caminábamos hacia la salida. Su rostro empalideció brutalmente.

-¿Qué te ocurre, amigo? –pregunté.
-Es él…
-¿Él? ¿De qué hablas?
-Él me secuestró.

Busqué con la mirada rápidamente entre las personas que se dirigían a abordar un vuelo.

Sebastien y Lenya…

-Debe haber un error.
-No querido Bernardo… Sácame de aquí.
-¡Vamos!

Cuando Chamán se sintió seguro en mi furgoneta comenzó a preguntarme.

-¿Los conoces?
-Chamán, son Sebastien y Lenya Craig. Es imposible que alguno te haya secuestrado.
-¡Estoy seguro Bernardo!

Después callé.

En realidad por quien ponía las manos en el fuego era por Sebastien. Poco y nada conocía a Lenya. Sin embargo era un Craig, hijo de Adrien, no podía ser que hubiera secuestrado un alfa.

Traté de recordar algún dato más que me llevara a la verdad.

Verena conmocionada exclamó.

-OH Dios mío, la maldad tan cerca y sin saberlo, Bernardo.

Gloria quitó el cinturón de seguridad y se arrodilló en el asiento mirando la parte trasera para ver a Chamán y Verena a la cara.

-La maldad está cerca pero no es el tío Lenya.

Confundido la obligué a sentarse.

-¡Gloria basta! Ponte el cinturón y calladita hasta la reserva.

Pero para el Chamán no pasó desapercibida la frase de mi pequeña.

-¿Qué quieres decir, Gloria?
-El bueno parece malo y el malo parece bueno.
-Gloria -la miré a los ojos-. Por favor, si no te callas quedarás en penitencia. ¡Basta!

El viaje hasta mi cabaña me pareció una eternidad. Nadie habló sobre el secuestro de Chamán y Gloria ya no hizo comentarios desubicados. Aunque pensaba que tan equivocados podían estar los dichos de Gloria. El mismo Chamán calló al mirarla a los ojos. La pequeña parecía tener un poder de respeto digna de un alfa. ¿Sería en algún futuro la encargada de llevar adelante toda una manada?

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(Perspectiva de Lenya)

Bajé la escalera para dirigirme al Estudio donde se encontraba Sebastien. Esta tarde el despegue de los vuelos se había suspendido por los fuertes vientos que azotaban desde el norte. Tuvimos que postergar el viaje ya que sólo había habido arribo de dos aviones y habían tenido que cerrar el aeropuerto.

Anthony entró a la mansión y al abrir la puerta una ráfaga impregnada con un inmundo olor a lobo llenó la sala.

-¿Qué es ese maldito olor?

Anthony encendió un cigarrillo y me miró fijo.

-Ese tal Hans está con Douglas en la tumba de Clelia.
-¿Qué dices?
-Lo que oíste. Llegó hasta aquí para llorarla frente a los restos.
-¿Quién dio autorización para que pisara esta casa?
-Lenya, entiende, Douglas es dueño tanto como tú de este lugar.
-Lo sé.
-Ven, tomemos algo fuerte.
-Aguarda. Veré si mi hermano me necesita para traducir algunos papeles. No se lleva bien con el ruso.

Rio.

-Vale, te espero en la cocina.

Cuando me dirigía al Estudio, Sebastien salió a mi encuentro.

-Lenya…
-¿Qué?
-Bernardo acaba de hablarme… Parece que el tal alfa de Suiza llegó a Kirkenes. Dice que te ha visto en el aeropuerto. Seguramente cuando íbamos a tomar el avión.

Respiré profundo.

Anthony se detuvo antes de salir de la sala.

-Bien, que quieres que haga –contesté-. No puedo borrar el pasado. Tú ya sabes toda la verdad aunque nunca lo hemos hablado.
-Sí… Y quiero que sepas que no dejaré que te toquen. Así signifique una guerra.
-Tampoco yo.

La voz de Anthony hizo que miráramos a su dirección.

Lo miré a los ojos.

-¿Tú? ¿Y eso por qué? –pregunté, aunque con gratitud.
-Primero soy Craig hasta la muerte, y tú eres un Craig. Segundo porque… Conozco las personas y no me equivoco nunca. Confieso que no caías bien al principio pero en poco tiempo me di cuenta de quién eres realmente. Te considero un amigo.
-¿Cómo Ron? –sonreí

Rio.

-No, como Ron no habrá nadie.

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Whisky por medio Anthony me contó parte de su vida en las cumbres hace ya mucho tiempo. Hizo hincapié sin yo mencionarlo en anécdotas que involucraban a mi padre. Me gustó escuchar sobre él con la objetividad que lo caracterizaba al más introvertido de los guardaespaldas. En el instante que tocó mencionar su pasado hubo un vacío que por supuesto respeté. Lo único que afirmó fue la muerte de sus padres en aquel alud que había matado a los alfas, padres de Sabina.

Adrien los había salvado anteriormente pero esa vez no pudo contra la furia de la naturaleza. Parece que a los abuelos maternos de Douglas les gustaba esquiar y los deportes de riesgo.

Arquee una ceja.

Ahora ya sabíamos a quien salía temerario el príncipe “ojos de lobo”.

Recordando a Douglas volví a tocar el tema de Hans.

-No me gusta ese tipo.
-Por supuesto, es un lobo –rio Anthony.
-Además de ese gran defecto.
-¿Te trae mala espina?
-Sí.
-Habrá que esperar. Douglas no querrá ser su amigo, después de todo parece ser que era amante de Clelia.
-¿En serio? ¿Cómo sabes?
-Lenya, aquí se sabe todo.
-Está loco. Jamás podría cruzarme con un amante de mi mujer sin romperle la cara. No lo dejaría vivo.
-Coincido.

Liz entró a la cocina con una sonrisa en el rostro. Una sonrisa muy bella…

-Buenas noches.
-Buenas noches -dijimos al unísono.

Bajé la mirada al par de hielos que danzaban en mi vaso y volví a mirarla, pero ella no me miró como lo hacía siempre. Mantenía su bello iris bajo el magnetismo brujo de ese aparato que traía entre las manos.

-Disculpen, buscaba a las chicas. Necesitaba saber un par de detalles sobre el funcionamiento del móvil. Me lo ha regalado Bianca.
-¡Qué bien! –dijo Anthony- ¿Tienes móvil nuevo?
-Sí, Bianca nos regaló a Marin y a mí, dos móviles preciosos. El problema es que es táctil y sinceramente no sé como usarlo. Apenas lo rozo me cambia la pantalla –rio.

Su risa inundó la cocina.

Anthony estiró la mano sobre el mármol de la isla.

-A ver…

Liz depositó el móvil en la mano de Anthony y sinceramente el mero roce de sus pieles me alteró. Debía contenerme antes de hacer el ridículo. Sólo estaba entregándole un móvil, ¡Maldita sea!

-Dime qué quieres hacer.
-Pues… -rio otra vez- por empezar quisiera poner el número de mis contactos.
-Bien, te daré una mano –dijo Anthony.

Yo le hubiera dado las dos. Mis dos manos para cogerla de la cintura, sentarla en la isla mientras la comía a besos, acariciarle esas piernas de piel cremosa y abrírselas para follarla hasta enloquecerla.

-¡Lenya!

La voz de Anthony me sacó del transe. Lo miré sorprendido y repitió aparentemente lo que había dicho y no había escuchado por pensar en ella.

-¿Qué?
-Decía si sabes cómo agregar un nuevo contacto. En realidad hace tiempo que sumé mis contactos y no he agregado a nadie. En este modelo de móvil cuando pulso “contactos” no me lleva a la opción de “agregar”. ¿Sabes cómo hacerlo?
-No tengo móvil -contesté.

Por fin la diosa del Olimpo humano se digno a mirarme. Si sería provocadora la muy hija de su madre. No se detuvo mucho tiempo en mis ojos pero si paseo su mirada libidinosa por mi boca.

Con un movimiento de pestañas lento y seductor, sonrió.

-¿No tienes móvil a esta altura del siglo? –se burló.

La miré y mis cejas se juntaron en señal de enojo.

-No lo necesité nunca. Quizás tú sí, porque eres una simple humana –sonreí.

Noté que Anthony seguía nuestro diálogo muy atento mirándonos a cada uno por vez.

-¿Y cómo haces para comunicarte con la vampiresa de los Gólubev?

Noté un claro acento de celos en su pregunta y eso me dio pie a sentirme poderoso. Creo que ella inmediatamente entendió que había quedado expuesta. Torció el rostro hacia Anthony que la miraba con una mueca de diversión.

-Permíteme Anthony –dijo tomando el móvil de su mano-, preguntaré a Bianca mañana cuando despierte. Ahora ya debe estar durmiendo. Seguro que ella sabe.
-Seguro que sí, creo que tiene uno muy similar –murmuró Anthony.

Cuando el portazo de la puerta de la cocina resonó en cada rincón solté la carcajada. Anthony me miró con chispas en los ojos pero su advertencia borró mi risa de un soplo.

-Ten cuidado. Estás pisando terreno peligroso. No sea que el cazador de siempre resulte ser cazado.

(Perspectiva de Marin)

Llegué al hospital puntual como siempre. Saludé a la joven quien reemplazaría en el turno noche y tomé mi puesto. Al notar que todo parecía muy tranquilo y no veía ningún paciente para derivar a la Guardia, busqué en mi bolso el móvil nuevo que me había regalado Bianca.

Dios, ¿cómo se manejaba esta cosa?

Reí al palpar la tapa negra y brillosa de mi flamante móvil. La pantalla no respondió, pero recordaba que debía iluminarse al simple tacto de mis dedos.

Apoyé en el escritorio mis manos sosteniendo el aparato y lo di vueltas entre los dedos sin saber que hacer. El teléfono que me había regalado mi madre en un cumpleaños hace ya varios años no tenía nada de parecido, además Liz había vendido todo con el correr del tiempo para poder alimentarnos cuando mi madre nos dejó solas y desamparadas.

Tratando de evitar recuerdos dolorosos, observé el aparato. El móvil anterior era más pesado y los números estaban a simple vista. Me sentía una tonta frente a la tecnología, a pesar que me gustaba todo lo relacionado a ella.

La puerta de vaivén que daba al pasillo principal se abrió y Moni, la enfermera del turno noche, caminó sonriente hacia la mesa de recepción.

-Buenas noches Marin.
-Hola Moni, buenas noches.

Se acercó al escritorio y con una sonrisa pasó a darme las noticias y chismes del fin de semana.

-¿Adivina qué? –dijo entusiasmada.
-Dime.
-Parece que el de la cama cuatro quedó atrapado entre su esposa y su amante.
-¿Qué dices?
-¡Es verdad! Él parece que llevaba una doble vida pero ambas mujeres se encontraron de casualidad a la hora de visita –rio-. Eso le pasa por ser un tramposo infiel.

Divertida la escuché hasta que ella reparó en mi móvil.

-Oyeee, es un WGT, ¡qué bien! Si te lo has comprado con tu sueldo dime ya el secreto.

Rei.

-Nunca hubiera podido, Moni. Me lo regaló mi prima.
-OH, ahora entiendo. ¡Suerte que tienes de pertenecer a la familia de los Craig!
-Ella me quiere mucho. A mí y a mi hermana. Nos mandó llamar cuando quedamos en la ruina.
-Cierto, me lo has contado. Este teléfono es muy caro. Mi hermana trabaja en el Senado, gana muy bien. Ella tiene un WGT como este.
-¿Y tú sabes cómo usarlo? Es que paso el dedo por la pantalla y no se enciende.
-Permíteme.

Tomó el móvil y miró detenidamente la arista izquierda.

-Ves, tiene un pequeño botoncito que desbloquea. Es para que lo tengas en tu bolso y al simple tacto no funcione sólo con el roce. Lo desbloqueas y bloqueas desde allí.

Apenas presionó el diminuto botón la pantalla se iluminó. Mis ojos también.

Era precioso. Los colores brillantes y la música que sonó era una melodía deliciosa.

Batí las palmas contenta y ella rio ante mi entusiasmo de niña.

-Ahora tengo que ir por el paciente de la cama ocho, debe tomar la medicación por la diabetes. Después debo preparar a una joven que irá a quirófano. Entró por apendicitis. En cuanto tenga tiempo libre volveré y te enseñaré a usarlo. Podrás poner tus contactos y agregar fotos de quien desees.
-¡Gracias!

Cuando Moni desapareció por donde había llegado miré el protector de pantalla. Deslicé el dedo por ella y fue cambiando el fondo de color dándome varias opciones a través de los íconos.

En un instante el rostro de Douglas vino a mi mente.

Me encantaría que su cara fuera la imagen de la pantalla principal pero, ¿cómo? No tenía imagen de él y no podría sacarle fotos sin que él se diera cuenta.

Douglas… ¿Podría estar a mi alcance ahora que la pobre de Clelia había fallecido? Dudaba. No me sentía tan seductora como mi hermana, pero quizás las mujeres audaces y provocativas no eran el tipo de mujer que le gustaría a él. Quizás podría tener suerte…

El teléfono de recepción sonó y aparté mi móvil a un costado y atendí.

Era Johnny desde una de las ambulancias. Traían a un paciente con un posible infarto de miocardio.
Olvidando el rostro bello de Douglas me dispuse a trabajar.




9 comentarios:

  1. Oh oh ya ese Lobo vio a Lenya y ahora q pasara?...y esa niña sabe lo q dice xq todo lo q dijo es la verdad, ja q bello q es Anthony de lo mas bueno es este hombre y Lenya esta celocito q bien y asi se hace Liz date tu lugar y no le des pelota a Lenya, y estas hermanas estan de lo mas feliz con ese celular jejes solo falta saber usarlo, muchas gracias Lou x el capitulo saludos!!!

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    1. ¡Hola! El Chamán descubrió a Lenya pero no sabe que tras él están todos los Craig.No será fácil tocar a Lenya. Liz por otro lado no dejará de tratar de seducirlo con las armas que ella cree serán convenientes. Veremos si surte efecto.
      Gracias por las preguntas, los Craig las están contestando. ¡¡Un besote enorme y gracias!!

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  2. Hola amiga, aquí poniéndome al día con tu historia y he llegado a este capítulo como bajando de una montaña rusa, tantas emociones en los últimos y en este me he sentido, dentro de todo, más tranquila, aunque reconozco que las palabras de Gloria me han dejado muy inquieta... Me gusta mucho Marin para Douglas, siento que debo decirlo, creo que serían perfectos juntos, tanto como Lenya y Liz. Muchas gracias por compartir tu preciosa historia.

    Un abrazo muy fuerte.

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    1. ¡Hola tesoro! Cierto muchas emociones y episodios, se está acercando el final. Gloria es muy sabia, quizás sea la futura alfa. Habrá que escucharla.
      ¿Marin y Douglas? No se me había ocurrido, Jajajajaja. Muy bien cariño vamos por buen camino. Un besote enorme y gracias como siempre.

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  3. Hola Lou... Me he dado cuenta de que a Gloria no le gusta Hans, y la pequeña parece saber o presentir cosas
    Creo que el Chamán y Verena se llevarán un buen disgusto si comprueban qué clase de hijo tienen
    Va a ser un problema que el Chamán haya reconocido a Lenya... creo que se puede desatar un gran conflicto entre lobos y vampiros
    Me ha gustado lo sucedido entre lenya y Liz ;-)
    Y creo que Marin será la mujer que le devuelva la ilusión a Douglas
    Está todo muy interesante, ha sido un placer leer este capítulo
    Besos

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    1. ¡Hola Mela! Hans no le cae bien a nadie y su padre querrá morir cuando sepa quien es. Y lo sabrá, créeme. El conflicto sucederá pero no creo que los lobos vayan a mayores, veremos. No es fácil enfrentarse a los aquelarres del mundo. Los Craig no estarán solos.
      Lenya y Liz recien comienzan, tendremos que esperar para verlos juntos, son los dos muy tercos y orgullosos. Yo creo que igual el amor vencerá.
      Marin irá despacio pero eso no quita que puede lograr ganar el corazón lastimado de Douglas.
      Un beso enorme cielo y gracias por comentar siempre.

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  4. Uy me enamore de Anthony es chulo y Adoro la relación de Lenya con Liz. M eencnata Marin es mas dulce Cleia te mando un beso y te me cuidas.

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    1. ¡Hola Ju! Sii que es chulo nuestro guardaespaldas. Liz y Lenya harán las delicias de los lectores, lo prometo. Tú también cuídate cariño y buena semana. ¡Gracias miles!

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  5. me agrada como aparecen todos y cada uno de los involucrados en tu novela,,,saludos.-

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